El pasado jueves 17 de febrero el Parlamento Europeo aprobó una resolución con 580 votos a favor, 57 en contra y 55 abstenciones, que condena las prácticas profesionales y formativas no remuneradas.
El texto considera “la no remuneración de los períodos de prácticas como una forma de explotación de trabajadores jóvenes y una violación de sus derechos”.
Por este motivo, se solicita a la Comisión y a los Estados miembros que propongan un marco jurídico común para garantizar una remuneración justa para los períodos de prácticas.
Además, la Eurocámara pidió a los países de la Unión Europea que la salud mental sea “parte integral” de la recuperación pospandémica e instó a tomar medidas urgentes y específicas para empoderar a la juventud, mitigar el impacto económico y social de la covid en los jóvenes y evitar así una “generación confinada”.
El texto recomienda que se refuerce el enfoque en el empleo de los sistemas de salud mental, en particular haciendo hincapié en la contribución positiva que puede suponer el trabajo de calidad para la recuperación de la salud mental.
También se reclama que la Garantía Juvenil, programa comunitario contra el desempleo de los jóvenes, sea de carácter vinculante, inclusivo y más eficaz.









